Saltar al contenido

Si sientes más cansancio del habitual

    La llegada del otoño marca la vuelta a la rutina después de unos meses con muchas horas de luz, una climatología agradable, pero menos tiempo libre.

    Esto, junto con la entrada en vigor del cambio horario invernal y el empoderamiento del tiempo, puede tener un impacto negativo en nuestro estado de ánimo y en los niveles de energía, dando lugar a la llamada astenia otoñal.

    ¿Qué es la astenia otoñal?

    Consiste en un estado de cansancio, debilidad y apatía que surge como consecuencia de las dificultades que tiene el organismo para adaptarse a los cambios estacionales.

    En el caso de la astenia otoñal incluyen modificaciones de rutinas y horarios, menos horas de luz y descenso de las temperaturas.

    Aunque los síntomas de la astenia otoñal no son graves, pueden afectar a nuestra calidad de vida, ya que disminuye nuestra energía, motivación y rendimiento en los estudios o el trabajo, y los cambios en el estado de ánimo pueden empeorar las relaciones sociales y afectivas.

    La buena noticia es que estos síntomas son temporales y desaparecen poco a poco conforme el organismo se adapta a los cambios otoñales.

    además, se pueden tomar medidas tanto para prevenir la astenia otoñal como para superar rápidamente los síntomas una vez que aparecen.

    ¿Cuáles son las causas de la astenia otoñal?

    Con la entrada en vigor del horario de invierno, por la tarde va oscureciendo antes, por lo que se adelanta la producción de melatonina, hormona implicada en la regulación del ciclo circadiano.

    Al mismo tiempo, desciende la producción de serotonina, un neurotransmisor también conocido como hormona de la felicidad.

    Esto causa un desequilibrio en el organismo, que tendrá que adaptarse poco a poco a las nuevas circunstancias.

    A esto debemos sumar el descenso de la temperatura, el aumento de las lluvias y la llegada de la gripe y los resfriados debilitan el sistema inmune.

    Síntomas de la astenia otoñal

    Son muy diversos y suelen desaparecer cuando el organismo supera el proceso de adaptación que es variable porque depende de cada persona.

    No obstante, si los síntomas persisten es importante consultar con un médico para que valore otras posibles causas del malestar.

    Los síntomas suelen ser:

    • Cansancio.
    • Debilidad.
    • Somnolencia y dificultades para dormir.
    • Apatía, falta de interés.
    • Cambios del estado de ánimo.
    • Tristeza.
    • Irritabilidad.
    • Dificultad para concentrarse.
    • Falta o exceso de apetito.
    • Disminución de la lívido.

    ¿Y que podemos hacer?

    Es importante mantener máximos niveles de energía, lo que se consigue adoptando un estilo de vida saludable a través de:

    Dieta sana y equilibrada:

    La alimentación debe aportar todos los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del organismo y ara fortalecer el sistema inmune. Una dieta saludable debe ser rica en fruta y verduras, moderada en proteínas y pobre en azúcares, sodio y grasas saturadas.

    Es importante moderar el consumo de alcohol y otros excitantes como la cafeína.

    Aumentar la ingesta de alimentos frescos de temporada y evitar formas de cocinado que añadan calorías innecesarias.

    (Hablamos más profundamente sobre este tema en otros artículos)

    Sueño reparador

    Es conveniente adelantar la hora de acostarse y levantarse un poco antes de lo habitual para aprovechar las horas de luz.

    Además, es fundamental dormir un número suficiente de horas y que éstas sean de calidad para lo cual debemos seguir algunas medidas de higiene del sueño como acostarse y levantarse siempre a la misma hora.

    También es recomendable no utilizar dispositivos móviles antes de dormir. Al igual que cenar algo ligero al menos dos horas antes de irse a la cama.

    Ejercicio físico

    Se recomienda hacer actividad física moderada todos los días, ya que aumenta la segregación de endorfinas, neurotransmisores que aumentan la sensación de bienestar y mejoran el estado de ánimo.

    Exposición a la luz solar

    La mayoría de las personas se ven obligadas a hacer ejercicio por la tarde o incluso por la noche, cuando salen de trabajar y sería ideal que intentáramos aprovechar las horas de luz para recargarnos de Vitamina D al menos durante 15 minutos exponiendo los brazos, escote y rostro.

    La astenia otoñal no le afecta a todos, pero si no te sientes demasiado bien durante esta época prueba alguna de estas opciones que funcionan muy bien en cualquier época del año, pero sobre todo durante las estaciones de cambio y después de las vacaciones.

    ¿Sabías que esto te podía estar afectando?

    Coaching

    También es importante conversar, sacar fuera todo aquello que te preocupa, pensar en el camino que has recorrido hasta ahora y compararlo con aquel que te gustaría comenzar a recorrer para hacer los ajustes de dirección necesarios.

    Esto es mejor hacerlo en compañía para no irnos por las ramas, ni exigirnos, ni machacarnos demasiado porque esa actitud a lo único que nos lleva es a tirar la toalla y pensar que es imposible.

    Tener quien nos acompañe a poner las ideas sobre el papel y nos ayude a tomar acción puede ser el punto de inflexión de una rutina aburrida a una cotidianidad con sentido.

    ¿Quieres conversarlo?

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *